Mi madre vivió tiempos duros, más que los de ahora. Yo también. De ella aprendí a respetar el valor de los alimentos. De mi experencia, a emplear la imaginación para aprovechar cada porción de comida, cada minuto en la cocina. Aquí voy a ir volcando todos esos pequeños secretos que han hecho que en mi casa se comiera variado, bueno y a buen precio. Tal vez le sean útiles a los mileuristas de hoy.
17/10/13
¡Uf! Empecé a pensar en este blog con mucho ánimo y luego... todo cambió. Espero poder tener fuerza para retomarlo.